“He estado acumulando información sobre la historia de la comunidad hispana en nuestro país desde hace tiempo, y la he usado en discursos en diferentes momentos y propósitos”, dijo Menéndez, indicando que lo que lo llevó a escribir el libro han sido los argumentos utilizados por los conocidos comentaristas televisivos Lou Dobbs y Glen Beck, quienes en su opinión presentan a los hispanos como causantes de los problemas de Estados Unidos, y “como si fuéramos una comunidad que acaba de cruzar la frontera, y que tomamos en vez de contribuir a la sociedad americana”, presentando generalmente a los hispanos de manera negativa.
Aunque no ofreció nombres, se refirió a algunos senadores que al referirse a los hispanos, los llaman como “esa gente”, algo que le ha llevado a reclamar directamente a esos colegas. Menéndez destacó que no hay grupo de hispanos exento de ese encasillamiento, y aunque por diversas razones, todos son parte del mismo grupo étnico.
Luego de resaltar el crecimiento de la comunidad como la primera minoría, y la importancia de aprovechar las oportunidades para lograr una buena educación y prosperar, el senador animó a una mayor participación, y abordó el rol de los hispanos en la historia de los Estados Unidos.
“Hemos sido patriotas y defensores de la nación, desde antes de su creación”, dijo el autor, quien mencionó al ex senador Ken Salazar, hoy secretario del Interior, cuyas raíces datan de finales de los 1,500’s en Santa Fe, Nuevo México, décadas antes que los primeros inmigrantes llegaran a bordo de la legendaria nave Mayflower.
Menéndez dijo que la continua contribución de los hispanos a los Estados Unidos es algo que merece conocerse. Entre otros ejemplos, el senador citó a Fernando de Gálvez, gobernador de Lousiana antes que fuera un estado, que con descendiente de mexicanos ayudó a contener los avances del ejercito británico contra George Washington; o la ciudad más antigua, Saint Augustine, en la Florida, fundada por Pedro Avilés de Menéndez; es notoria la historia del primer almirante estadounidense, David Farragut (1801-1870), quien lideró las fuerzas navales durante la Guerra de Secesión, y cuya estatua se encuentra en las plazas que llevan su nombre en Washington D.C. y en Madison Square, en Nueva York.
Menéndez también destacó la división militar más condecorada en la historia estadounidense, compuesta por puertorriqueños, que combatieron en la Guerra de Corea; los incontables héroes que cayeron en la Guerra de Vietnam; o José Gutiérrez, el primer infante de la marina estadounidense caído en Iraq, con apenas 22 años, de origen guatemalteco y que aún no obtenía la ciudadanía.
En su obra, el autor analiza avances de los hispanos en el país, anticipando su incremento y la necesidad de una reforma migratoria que legalice a los aproximadamente 12 millones de indocumentados.
Para el congresista, el proceso de investigar y legalizar a estas personas ofrecería un impulso económico importante, y además permitiría conocer a todos los que habitan Estados Unidos.
Abogó por una legislación social y económica, una mejor atención médica, y el fin de la discriminación y los prejuicios que enfrentan los hispanos.
De padres cubanos, nació en la ciudad de Nueva York; creció en Union City, Nueva Jersey, donde estudió en las escuelas públicas y se graduó de abogado en universidades estatales. Fue miembro de la Junta Escolar, alcalde y legislador estatal. En 1992 llegó a la Cámara de Representantes en Washington. Alcanzó el Senado en el 2006, y debido al retiro del senador Mel Martínez (FL) y que el senador Ken Salazar (CO) fuera nombrado secretario del Interior, Menéndez es el único senador hispano.